No es cierto que los chavales
no sepan lavarse la ropa
y tomar conciencia de lo que
cuesta tenerla limpia para disfrutar de ella.

No es cierto que no sepan
colgar su ropa mojada
y, del mismo modo,
dedicar tiempos para
que las tareas de casa
se lleven a cabo.

 

 
 
No es cierto que no sean capaces
de manterner sus cosas ordenadas
y organizadas para poder
tenerlas disponibles y a mano.
No es cierto que no
valoren la limpieza
y que las habitaciones huelan bien.
 
 

Y, sobre todo,
no es cierto que no sean capaces
de disfrutar,
en medio de todo esto
y hacer de una
mañana de limpieza general
un motivo para el disfrute y la alegría.

Cosas que hemos descubierto ayer...