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Ama hasta que te duela si te duele es buena señal. (Teresa de Calcuta) |
Miércoles II semana Adviento
Inmaculada Concepción Gn 3,9-15.20 Efesios 2,3-6.11-12 |
Recorremos la Senda Smith
Mañana nublada y tempera-tura fría sin ser desagradable. Tras dos horas de viaje en tren, los aventureros aprietan sus botas y comienzan el ascenso desde la estación del Puerto de Navacerrada hasta las pistas de esquí.
Mucho público por la carretera y la zona de esquí que dificultan el paso hasta llegar al comienzo del camino.
Los primeros pasos, nos introducen en un hermoso bosque que se va haciendo silencioso en la medida en la que nos adentramos por las faldas de Siete Picos y nos alejamos del ruido del Puerto.
La primera dificultad, cruzar las pistas del telégrafo que siguen teniendo suficiente nieve como para ser esquiables. Los responsables de las pistas nos ayudan a cruzar sin peligro para continuar nuestra marcha tras algún resbalón.
Entonces comienza el espectáculo de laderas blancas que reflejan la luz del sol, caprichosas formas que la nieve acumula en las ramas de los árboles, picachos rocosos que sugieren la fortaleza de las montañas...
Tras dos horas de camino, hacemos una primera parada para disfrutar lo rico que sabe todo cuando uno camina por el monte. Y tras un breve espacio, para no dejar que el frío nos atenace, reiniciamos la marcha. Los pequeños abren el camino a muy buen paso. Lo cierran algunos que han venido con calzado poco adecuado pero que se defienden con alegría de resbalones y caídas...
La última rampa nos deja la fuente de la Fuenfría que arroja un agua pura y cristalina. Los plásticos nos permiten descansar en seco y hacer un alto para comer con tranquilidad y pausa, sólo rotas por el fuego cruzado de bolas y lanzamientos que empieza a gestarse. La invitación no se puede rechazar y la última media hora se convierte en una divertidad batalla campal de la que nadie sale ileso.
Es momento de retomar la marcha y afrontar la última parte del camino ayudados por las pendientes en bajada que nos llevarán hasta la estación. La primera parte se nos hizo divertida por poder bajarla prácticamente patinando hasta la "Carretera de la República". Un largo trecho que nos llevaría hasta la estación donde disfrutar unos bollos, un batido y un tren calentito donde reponer fuerzas después de una jornada tan agitada.